Durante siglos, los bonsáis chinos han sido un arte que ha capturado la belleza natural de un paisaje contenido en una pequeña vasija. Su reputación sin parangón de ser "una poesía sin sonido" ha elevado esta forma de arte chino a uno de los géneros más famosos de arte paisajístico en todo el mundo.
Los árboles bonsái son utilizados para crear reproducciones en miniatura de escenas naturales combinadas con la imaginación de sus artesanos. El agua corriente, las rocas y la arena son frecuentemente acompañadas de árboles bonsái para crear interpretaciones realistas.
Existen dos tipos distintos de arte en bonsáis chinos conocidos como Shanshui y Shumu. Shanshui se puede traducir directamente como "montaña y agua". Los paisajes en miniatura son construidos con el objetivo de asemejar escenas montañosas y generalmente contienen rocas. El árbol en sí frecuentemente no suele ser el elemento principal en este tipo de arte paisajístico.
Los Shumu son un arte similar al arte Shanshui pero contienen muchos más árboles bonsái. El contraste es un elemento importante al que los artesanos prestan mucha atención. Cada elemento debe contrastar con su opuesto. Si un objeto está mirando hacia arriba, otro objeto debe mirar hacia abajo. Creen que el contraste de los elementos desemboca en una esencia harmoniosa.
Existen 6 formas principales de árboles bonsái en China categorizados por su apariencia. Las categorías son: de tronco recto, de tronco inclinado, de tronco curvado, en suspensión de un precipicio, estilo parra y estilo bosque. Los árboles bonsái Literati son clasificados a parte ya que poseen elementos de refinamiento y elegancia muy distintivos.
Diferentes especies de árboles chinos son manipulados para convertirlos en magníficos árboles bonsái. Entre ellos se encuentran los cipreses, los olmos chinos y el boj de hoja pequeña.
Se desconoce cuando los chinos crearon por primera vez este tipo de arte paisajístico. Un mural en la tumba del príncipe Li Xian datado de los inicios de la Dinastía Tang representa imágenes de árboles bonsái ordenados formando diseños estéticos. Los árboles bonsái han sido también mencionados en muchos poemas alrededor de las Dinastías Tang y Song. Diversos monográficos centrados en el arte del bonsái fueron abundantes durante las Dinastías Ming y Qing.
La Escuela de Arte Bonsái de Yangzhou es una de las más famosas en China junto con la de Suzhou, Zhejiang, Beijing y Shanghai. Los árboles bonsái que han crecido bajo la manipulación de los artesanos de Yangzhou son distinguibles por sus capas de hojas muy cuidadas y distintivas. Las ramas de estos árboles artísticos son moldeadas hasta alcanzar un follaje con forma ovalada, plana y fina conservando la apariencia original. Estos follajes son conocidos como las "capas nube". Un número impar de este tipo de capas suele ser encontrado en los árboles bonsái de Yangzhou. Si el árbol tiene entre 1 y 3 capas el bonsái se llama "estilo plataforma". Los bonsáis con más de 3 capas se llaman "estilo nube delicada e ingeniosa". Los troncos de los árboles son modificados para hacerlos crecer en forma de espiral llamada "Las curvas errantes de los dragones".
Los artesanos de Yangzhou siguen la tradición artística paisajística de no permitir que las ramas crezcan rectas más de 3 centímetros y medio. Las ramas deben de ser dobladas formando "flores pagoda" o curvadas cada unos pocos centímetros. Desde una etapa temprana, los árboles son modificados adoptando la forma final mediante el doblado meticuloso de sus ramas y el podado. Este proceso requiere el uso de técnicas elaboradas así como de una inmensa cantidad de tiempo.
Los famosos bonsái Yangzhou son también llamados "Las torres baldaquín" siendo uno de los ejemplos más famosos de arte bonsái en el mundo. Suelen tener una altura de un metro y una antigüedad de 4 siglos. La forma de rollo del árbol representa un dragón bailando mientras que el follaje exuberante forma un baldaquín sobre el dragón. Originalmente plantados en el Monasterio Tian Ning durante la Dinastía Ming, estos árboles fueron donados al Museo de Yangzhou durante la década de 1950 para su preservación y protección. En la actualidad, son plantados en el Parque del Lago del Oeste de Yangzhou como un símbolo de la belleza natural de este arte ancestral.
El arte del bonsái fue extensamente desarrollado en la década de 1970 cuando un nuevo estilo fue creado por el artesano de Yangzhou llamado Qingquan Zhao. Él fue quien creó la categoría llamada "agua y tierra" influida por las pinturas que se realizaban en Yangzhou de paisajes y jardines. Diferentes paisajes representando agua, piedras y árboles eran reconstruidos en pequeños contenedores de mármol. En 1985, el arte bonsái de Zhao ganó la primera posición en la primera Exhibición Nacional de Bonsáis de China en Shanghai. Desde entonces, este artesano ha viajado por todo el mundo mostrando la elegancia y la belleza de este arte.
El arte bonsái de Yangzhou continúa siendo admirado y apreciado alrededor de toda China y del mundo por su belleza clásica natural. Ha sobrevivido desde tiempos ancestrales desarrollándose en un arte folclórico clásico apreciado no solo por eruditos y artesanos sino que por todo el mundo por su esencia relajante y tranquilizadora. Se espera que continúe siendo una parte del patrimonio de China durante muchas generaciones futuras.
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